CALOR
El calor es la sensación que experimenta un ser
vivo ante una temperatura elevada. La física entiende el calor como
la energía
que pasa de un cuerpo a otro o de un sistema a otro, una transferencia
vinculada al movimiento de átomos, moléculas y otras partículas.
Es importante tener en cuenta que los cuerpos no tienen calor
sino energía
interna. El calor es la transferencia de una parte de dicha
energía (la energía
térmica) cuando los cuerpos o sistemas se encuentran a
diferente temperatura. La transferencia de calor tiene lugar hasta que ambos
cuerpos logran el equilibrio térmico, es decir, se sitúan a la misma
temperatura.
La cantidad de energía térmica que se intercambia se mide en calorías.
Esta unidad de medida supone la cantidad de energía necesaria para que un gramo
de agua eleve su temperatura de 14,5 a 15,5 grados celsius. La unidad de
energía en el Sistema Internacional de Unidades se conoce como joule. Una
caloría equivale a 4,184 joules.
Existen otros usos del término calor, por lo general
relacionados con un sentido simbólico. El calor puede ser, por lo tanto,
sinónimo de entusiasmo y fervor (por ejemplo, “El calor del público se hizo
sentir en el estadio”) o referirse a lo más fuerte de una acción (“Su
ropa se rompió en el calor de la batalla”).
Del latín frigĭdus, el concepto de frío hace
referencia a la baja temperatura y a la sensación que se expresa ante dicho
fenómeno. Dicho de otra forma, el frío es la ausencia total o parcial de calor. Por
ejemplo: “Hace mucho frío en esta casa”, “¡Qué frío que hace en la
calle!”.
La noción de frío está vinculada a la refrigeración
(el proceso de reducción y mantenimiento de la temperatura de un objeto o
espacio), la congelación
(una forma de conservación basada en la solidificación del agua) y la criogenia
(una técnica que se utiliza para enfriar materiales a la temperatura de
ebullición del nitrógeno o, incluso, temperaturas más bajas).
Frío también es un adjetivo que se utiliza de manera
simbólica. Una persona fría es aquella que muestra indiferencia, desapego o desinterés
por algo o alguien: “Manuel es muy frío: nunca expresa sus
emociones”, “Estoy arrepentida, creo que he estado demasiado fría con
él”.
Por otra parte, la palabra frío puede mencionar a lo que no tiene gracia o agudeza:
“Su fría respuesta no me ha dejado satisfecho”, “La explicación ha
sido tan fría que nadie se conmovió”.
Por último, la idea
de frío aplicado al sexo permite nombrar a las personas que son indiferentes al placer: “Victoria
es fría a la hora de la intimidad”, “Mi ex pareja era muy fría”.
TEMPERATURA
Del latín temperatūra, la temperatura
es un magnitud
física que expresa el nivel de calor, ya sea de un cuerpo, de un objeto o del
ambiente. Dicha magnitud está vinculada a la noción de frío
(menor temperatura) y caliente (mayor temperatura).
En un sentido similar, si en Buenos Aires hay una temperatura
de 30 grados y en Madrid se registra una temperatura de 13 grados, puede
afirmarse que en Buenos Aires hace más calor que en Madrid, o que en la capital
española hace más frío que en la capital argentina.
La temperatura está relacionada con la energía interna
de un sistema termodinámico, de acuerdo al movimiento de sus partículas.
La temperatura cuantifica la actividad molecular de la materia: a mayor energía sensible, más temperatura.
El estado, el volumen y la solubilidad
de la materia, entre otras cuestiones, dependen de la temperatura. En el caso
del agua a presión atmosférica normal, si se encuentra a una temperatura
inferior a los 0ºC, estará en estado sólido (congelada); si aparece a una
temperatura de entre 1ºC y 99ºC, se encontrará en estado líquido; si la
temperatura es de 100ºC o superior, por último, el agua estará en estado
gaseoso (vapor).
La temperatura también permite hacer referencia al estado de calor
del cuerpo humano y a la fiebre: “Mi hijo está con temperatura” puede ser
sinónimo de “Mi hijo está con fiebre”.
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